En un rincón de tierras sorianas donde el tiempo avanza a otro ritmo, se esconde un lugar muy especial: El garage de Mercedes y Jesús. No es un simple espacio para guardar vehículos, es un santuario dedicado a la memoria del motor.
Al abrir sus puertas con, el olor a grasa, caucho, gasolina, aparecen; camiones,coches, motos y triciclos clásicos, cada uno con su historia a cuestas, con sus huellas del paso de los años y este encanto que solo poseen las cosas que han vivido.
Parece que estoy entrando a otra época, está es la sensacion que da una vez dentro.
Jesús conoce cada vehículo y cada pieza que lo compone y Mercedes, la anfitriona, comparte este particular universo que han ido conservando con pericia y cariño.
El hecho de este garage no es solo coleccionar; detrás de cada máquina hay el recuerdo de viajes, concentraciones y eventos, una forma diferente de entender la vida.
La visita es en si un viaje en el tiempo. Un viaje recordando carreteras de antes, pueblos cada día más olvidados, paisajes y por aquellos años en los que un vehículo era mucho más que un medio para desplazarse era parte de la vida.
Entre el silencio de las tierras sorianas i el olor inconfundible de un viejo garage, Mercedes y Jesús mantienen viva una pequeña parte de nuestra historia... sobre ruedas.


















































