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8 de juliol del 2026

TORELLO. SANT CRISTOFOL 2026.

 

Quan arriba la calor, arriba el Sant dels transportistes, abans tragines, abans camàlics, arran de portar Sant Cristòfol el  el nen Jesús a les seves espatlles, travessant una riera, segons la religió catòlica.

Aquesta festa celebrada enguany el 4 de juliol, es reinicia a  l'arribada del automòbil a les nostres carreteres, sent un gran esdevenint cada any. 

Tothom que tenia cotxe, anava a beneir-lo.       Amb la massificació de automòbils la cosa ha anat minvant fins a reduir-se en uns quants entusiastes que no volen perdre la tradició. Principalment transportistes, auto escoles, entitats que van a cavall d'algo tots els dies.










Pel carrer Sant Bartomeu, un pel just per els vehicles
industrials actuals.


Plaça Fortià devant la casa nova.


Passant el pont del Ges, a cala Llarga.











Anys enrere quan i participaven, TOTS els vehicles del poble amb la salvetat dels que havien sortit de viatja o els que trevallaben com busos, taxis i algun camio dels que no parava mai.


Imatge de un Sant Cristòfol als anys 50s del segle passat.
Rua per carrer de Sant Miquel, devant del bar Cirvianum. 








27 de juny del 2026

MERCAT DE SANT ANTONI.

  Construït entre 1872 a 1882 per el arquitecta Antoni Rovira i Trias amb la col·laboració necessària de  LA MAQUINISTA TERRESTRE Y MARÍTIMA es  conegut com La Catedral del ferro. 

Una estructura en creu, ocupant una illa completa del eixample.

Gravat a la biga de ferro la marca del constructor.

El mercat de Sant Antoni actua en tres modalitats. 

La alimentació, El encants (roba), i els diumenges 

com a mercat del llibre usat i col·leccionisme.



El mercat de llibres i cromos dominical. Exterior.





Veí del mercat.

















17 de juny del 2026

PORT DE ORDAL.

 Por los años sesentas, el Ordal en la nacional 340, era era uno de los dos pasos obligados para cientos de camiones, procedentes  del  mediterráneo sur, principalmente de Tarragona y Valencia.  Un paso imperativo para conectar, a través de el Alt Penedés con las comarcas de la capital Catalana y también  llegar a la frontera francesa. La mercancía.  principalmente frutas y verduras. Verdura del Delta del Ebro,  naranjas y otras frutas de Valencia.  Tambien camiones con mercancías generales de lares mas cercanas banda y banda de el puerto.



Desde El Pago ( El Portazgo) sin tiempo a prepárate, nos aparece el primer repecho a derechas, a partir de allí la carretera no desiste en su subida rápida.

 Época donde aquellos Pegaso y Barreiros nacionales competían  con los Leyland Comet y Beaber ingleses, estos últimos, viniendo principalmente del País Valencià, rugiendo sus motores por la normal sobrecarga, dejando una estela humeante, cual caza en el cielo y  bordeando las vides banda y banda de la carretera.





Antes de llegar a la cúspide del puerto,  se nos abre en el eje de la carretera la pequeña población de Ordal.   Población volcada económicamente ala N 340. Bares, Fondas restaurantes, despacho de pan, acogía a los conductores.     Era parada obligatoria del camión antes de entrar al Baix Llobregat, puerta de Barcelona. En estos bares, fondas se intercambiaban las noticias de norte a sur. Se dejaban recados a compañeros por llegar o los que vendrían en sentido contrario. Tambien las familias dejaban noticias, buenas o malas por teléfono. Los camareros cogían las notas que se dejaban. Solo había que preguntar. Un interesante sistema de comunicació de aquellos años en la carretera. 










Las conversaciones, aunque,  algunos no se conocían surgían inesperadamente, estaban todos en la carretera, era como su casa (camión, bar, fonda, asfaltó) todos querían explicar a todos sus vicisitudes, averías, dolores de barriga y mecánicas dificultosas o estropeadas. Todo cabía en estos ratos, después otra vez la soledad de la cabina. Estas paradas "oficiales" era tan importantes como los lugares de carga y descarga.

El puerto de Ordal,  lo malo no era su altitud, (480) era la configuración sinuosa de la carretera muy peraltada con pequeños altos y bajos consecutivos que suman y restan metros. Rampas que suben y bajan.

 La otra opción era las costas de Garraf.



La bajada mucho mas complicada que la subida, apurando al máximo las marchas roncando los cojinetes y el diferencial, también tirando de freno motor quien lo tenia o los novedosos frenos eléctricos.        Si en la subida, sin notarlo empezabas a subir desde Vilafranca, en la bajada venia todo de golpe. Viaductos curvas y peraltes se sucedían hasta llegar a las paellas de Vallirana. Arcenes preparados para la parada e enfriar frenos. Hasta Molins de Rey era un recorrido diabólico, atravesando poblaciones con peatones, perros, bicicletas con el consecuente peligro en las frenadas. La parte mas importante, de esta historia El freno.





Portazgo= Lugar de cobro por paso.